ALEJANDRO

Como asistente fotográfico del proyecto, tuve dos experiencias: observar los comportamientos y reacciones personales de todos los participantes, y la mía propia.

 

Quizás me condicioné un poco al ver las diferentes reacciones de los demás antes de hacerlo yo, pero, aún así, desde el primer momento me imaginé algo muy destructivo.

 

Por supuesto que los estándares de belleza me constriñen.

 

Mi rostro y yo tenemos una relación genial. Cuando lo observo y veo alguna modificación o cambio, solo tengo que tomar un poco de distancia para aceptar este nuevo estado en el que se encuentra y nos encontramos. Si tengo ojeras, pues las tengo, si veo que uno de mis ojos es más grande que el otro, pues muy bien. Todo esto cuenta algo y creo que aporta interés al asunto.

 

Previamente al COVID19, yo no utilizaba las videollamadas, ni tampoco había puesto apenas al alcance mi rostro en internet. ¡Soy bastante celoso de mi intimidad!

 

La verdad es que mi imagen online no me importa demasiado, pero me da un poco de pereza depender de ello. Odio vivir pegado al teléfono. Me molesta que sea necesario para estar al día y que muchas cosas dependan del tiempo que pases en internet y de lo que publiques.

ALEJANDRO

As the photographic assistant for the project, I had two experiences: observing the personal behaviours and reactions of all the participants, and my own.

 

Maybe I was a little conditioned by seeing the different reactions of others before I participated, but still, from the start I imagined something very destructive.

 

Of course beauty standards constrain me.

 

My face and I have a great relationship. When I look at it and see some modification or change, I just have to get a little distance to accept this new state that my face and I are in. If I have dark circles under my eyes, well, that’s the way it is; if I see that one of my eyes is bigger than the other, well, that’s fine. All of these tells a story, and I think it makes it more interesting.

 

Before COVID-19, I didn’t use video calls, and my face barely appeared on the Internet. I’m quite protective of my privacy!

 

The truth is that my online image doesn’t matter much to me, but I’m a bit lazy about relying on it. I hate living glued to the phone. It bothers me that it’s necessary to stay up to date and that so many things depend on how long you spend on the Internet and what you post.

LAURA | LOLA G | DAVID | CORAIMA | MÓNIKA |SALOMÉ | ANABEL | ALEJANDRO | MARINA | MARTÍN | CARMEN | LOLA R | MARILÓ | JESÚS | PATRÍCIA | MARIE