¿Para qué fotografíar? Por una ecología de las imágenes más allá de Instagram. Por Carlos Canal

Cursos y Talleres

19 de octubre de 2019, de 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 18.30 horas.

Inscripción previa

Hasta 30 alumnos. Mínimo 15 alumnos. A partir de 18 años.

Precio 50 euros.

 

Hace ya 180 años que nació la fotografía como un nuevo medio para crear imágenes y representar el mundo y la vida. Este prodigioso invento supuso una revolución en la forma de comunicarnos. Había nacido “la escritura con luz”. La fotografía comenzó a desarrollarse estableciendo las premisas de atrapar la realidad y contar la verdad, de una forma más precisa que hasta entonces habían hecho las imágenes pictóricas. Con el paso del tiempo la fotografía ha ido cambiando de paradigma, pasando del “esto ha sido” al “yo he estado allí”. Las imágenes nos hablan sobre un suceso fotografiado, de algo que ha existido, pero no nos cuentan nada sobre el significado de su existencia, necesitan de las palabras para cargarse de significado, y esto ocurre cuando las contemplamos, el otro momento significativo es cuando cogemos la cámara y hacemos una fotografía. Este golpe de discontinuidad entre estos dos momentos temporales y el suceso fotografiado son los dos mensajes presentes en todas las fotografías. Elegir un instante para detener el tiempo es hacer una fotografía, es un momento de muerte y eternidad.

La fotografía en el siglo XXI se ha convertido en el medio de creación, comunicación y representación más popular en nuestra cultura. Su carácter ambiguo y paradójico nos permite explorar la dualidad de la existencia humana, y así hablamos de biografías ficcionadas, donde lo privado se convierte en público, lo objetivo es subjetivo y la verdad miente, este es el territorio de la fotografía en nuestra vida cotidiana. En este caos visual de nuestra era, donde la fotografía es compartida de forma instantánea y son su carácter de inmediatez y difusión masiva en las redes sociales los valores más demandados por los usuarios, es necesario replantearse una ecología de las imágenes. Pensar en la sostenibilidad de todas nuestras acciones.

El móvil de última generación se ha transformado en una interfaz que a modo de prótesis corporal nos mantiene hiperconectados ininterrumpidamente y con la posibilidad de generar contenidos visuales ilimitados. Toda la información que generamos es utilizada por los poderes políticos, militares y económicos que desempeñan las grandes corporaciones empresariales para conocer más sobre la vida de sus usuarios, somos espiados, para así poder ser manipulados, nuestra exploración de la vida cotidiana a través de un móvil se convierte en metadatos para los otros.

¿Y qué podemos hacer? Tenemos que empezar a pensar la fotografía. Vivir la fotografía como una experiencia corporal completa, donde se conjugan tiempo, espacio y movimiento. Fotografiar desde el ser consciente para explorar la identidad, el cuerpo y la memoria. Que fotografiar se convierta en una experiencia vital mediante la elaboración de proyectos personales que nos permitan reciclar imágenes ya creadas, propias o ajenas, o bien producir nuevas fotografías necesarias para la construcción de un relato propio, en el que el punto de partida sea la pregunta: ¿Para qué fotografiar?

 

Objetivos y temporalización del curso

Fomentar el uso de las imágenes de una forma ecológica, planteándose el reciclaje y la sostenibilidad de los discursos como una forma de lucha contra la saturación.

Crear proyectos personales, que nos sirvan como experiencias de vida contra la banalización, donde fotografiar sea un acto consciente y sentido.

 

 

El taller estará estructurado en tres partes.

1.-Introducción teórica, exponiendo proyectos personales y ejemplos de artistas contemporáneos que utilizan la imagen de una forma sostenible, mediante el reciclaje, el apropiacionismo, la interacción o la construcción de relatos propios.

2.-Práctica: Propuesta de una actividad para desarrollar a modo de proyecto personal utilizando imágenes de otros y propias.

3.-Puesta en común. De forma participativa cada uno expondrá el proyecto que ha realizado, comentando como ha sido el proceso creativo y sus significados.

Está dirigido a mayores de 18 años interesados en cómo utilizar la fotografía para crear proyectos personales con imágenes propias o ajenas utilizando el móvil o una cámara compacta. No se necesitan conocimientos sobre fotografía.

 

Carlos Canal es médico hematólogo y fotógrafo. Desde los años 80 desarrolla una actividad multidisciplinar como artista visual creando imágenes que nos acercan al reflejo mágico de lo cotidiano a través de las emociones.  Comisario y director del festival Fotomanías, lleva veinte años impartiendo talleres de fotografía. Su trabajo indaga en cómo utilizar la fotografía para desarrollar consciencia, produciendo proyectos autobiográficos relacionados con la identidad, el cuerpo, la memoria y la luz. Autor de varias exposiciones y libros, destaca su trabajo “Recuperar la Luz”, pionero en España en el uso de la fotografía con enfermos de leucemia. Canal es, además, docente en cursos de doctorado, cursos de verano y master de Arteterapia en varias universidades. Actualmente imparte el curso de especialización en Fototerapia en la Universidad de Málaga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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